Las almohadillas: la suela de sus pies

Sí, las almohadillas podrían corresponder a las suelas de los zapatos que nosotros llevamos. Están compuestas por un acúmulo de grasa y un tipo “especial” de piel, muy gruesa, fuerte y elástica, lo que le confiere esa capacidad de resistencia en la pisada.

Los cachorros tienen las almohadillas suaves y su piel es mucho más fina, pero cuando van teniendo más contacto con la calle, el campo y terrenos más bastos, se va desarrollando esa piel gruesa.

Algunos perros tienen también pelo largo entre las almohadillas.

Las uñas

Los perros, igual que las personas, tienen tres falanges en cada dedo. La última posee una zona más sensible, donde hay inervación y vascularización, que se recubre por la uña, una estructura gruesa que sirve para proteger esta parte final de la falange.

Cuidados de las patas

En general, las patas de los perros son bastante resistentes, ya que pueden soportar cambios de temperatura del suelo e irregularidades sin sufrir daños.

Aunque así sea, conviene revisar, cuando volvamos del paseo, si hay algún elemento clavado, como una espiga, o incluso cristales, si el paseo se ha producido por alguna zona donde hubiera este tipo de residuo.

Si hemos ido por zonas muy irregulares o si el paseo ha sido más largo e intenso de lo habitual, conviene también revisar las almohadillas por si hubiera algún corte o erosión en la zona, ya que a veces pueden aparecer pequeñas heridas en las almohadillas, pero que pueden llegar a ser muy molestas, ya que cada vez que pisan, les duele y pueden aparecer incluso cojeras. Imagina una herida en la planta del pie, es muy molesto, ¿verdad?.

También revisa las uñas, que pueden llegar a romperse y les produce mucho dolor si se ha quedado adherida a algún punto.

Es bastante frecuente que cuando el perro va a la playa, debido a la arena y el agua salada, o incluso si ha estado pasando el día por rocas, aparezcan dermatitis entre las almohadillas. Por lo que es recomendable siempre limpiar con agua dulce tras la jornada de playa para evitarlo.

Existen perros que tienen las almohadillas especialmente sensibles y sufren dermatitis de manera frecuente en las patas. Existen productos para endurecer las almohadillas, que se usan en perros que hacen mucho deporte, por ejemplo. En otros casos, recomendamos el uso de calzado para perros, ya que realmente supone un problema para el perro por la sensibilidad de la zona. O también son muy útiles para ir a la nieve. Ahora que va a empezar la época de visitar zonas nevadas, si quieres que tu perro pase el día contigo en la nieve, sería interesante llevar esta protección, ya que igual que nosotros llevamos calzado especial, ellos también deben. La nieve puede producir quemaduras por frío e incluso dermatitis por humedad, ya que sus patas pasan mucho tiempo en contacto con el frío y la humedad.

Y en general, conviene tener siempre las patas bien limpias, pero sin aplicar productos fuertes ni abrasivos. Lo ideal es limpiar con agua y jabón, o incluso alguna toallita con clorhexidina, especial para perros.

Nunca debes emplear lejía ni otros limpiadores de ese tipo en la piel del perro.

Published by Paula Gimeno

EXPERIENCIA Licenciada en veterinaria por la Universidad Complutense de Madrid en 2008, me he dedicado desde entonces a la clínica de pequeños animales, donde mi especial interés ha sido la medicina interna, así como la cirugía. MI RELACIÓN CON LOS PERROS Desde que tengo uso de razón, los perros han sido mi pasión. Supe que quería ser veterinaria muy pequeña y así poder dedicarme a lo que más me llena, ya que mi compromiso con su cuidado y bienestar es absoluto. Actualmente convivo con 2 perros, una hembra de 7 años de raza Chihuahua y un macho de 13 años de raza Bulldog francés, además de 2 gatos comunes europeos, de 11 y 9 años, por los que siento también absoluta adoración.

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